Todo han sido facilidades al trabajar con Ana y Fede, aunque suene tópico, no todo el mérito es del fotógrafo, el resultado final es un trabajo en equipo de los novios, las familias, los amigos y en este caso también de Bodegas Barahonda que nos permitió acceder a sus instalaciones en plena vendimia, con todo lo que conlleva. Ana y Fede son una pareja moderna, muy preocupados por la estética y los pequeños detalles. Les encanta el diseño, viajar, Instagram. Hice para ellos un trabajo a medida, teniendo muy en cuenta sus preferencias. Porque lo tienen todo muy claro. Y eso es lo mejor que puede pasar. Confiaron en mí desde el principio, se relajaron y sintieron cómodos enseguida. Muchas gracias a todos, sin vosotros no hubiera sido lo mismo. Aquí os dejo parte del resultado final.