Como fotógrafo, he conocido muchas formas de amar y de vivir la vida. De entenderla. Yo soy de los que opinan que cada uno debe entender el amor y los compromisos libremente. Lo que si que me ha enseñado mi trabajo, es a respetar profundamente las creencias, o la forma de ver la vida de cada persona. 

 Algunos dicen que ya no está de moda casarse por la iglesia, o que no es tan emotivo como una boda civil. O que no vende en una web. Yo creo que están equivocados. 

 Os cuento con fotografías la historia de amor de Elena y David. Una pareja católica que celebró su boda en la Basílica de la Purísima. Les prepararon una ceremonia preciosa y entrañable. En la que hubieron consejos, respeto, recuerdos y mucha alegría. 

 También tuvimos un ratito de contacto con la naturaleza después de la ceremonia. No siempre es posible en las bodas de invierno. Esta vez conseguimos una luz suave preciosa y el viento y la lluvia aguantaron sin aparecer.