Muchas gracias Juan y Bea por dejarme formar parte de vuestro día. La calidad, no sólo es una propiedad que sea inherente a las cosas, que nos permita juzgar el valor que tienen. También es una propiedad que pueden tener las personas, la calidad humana. Y en vuestro caso, ha quedado totalmente demostrado. Además se notó en el cariño con que estaba todo preparado. Espero que New York se rinda a vuestros pies, como lo hicieron todos vuestros invitados. Un abrazo.